Ciencia ciudadana I

por Guillermo Debandi

Hace unos años encontré que este término «ciencia ciudadana» y captó mi interés rápidamente. Es un término utilizado para englobar iniciativas que involucran a personas comunes (ciudadanos) interesadas por ejemplo en la naturaleza, con trabajos de investigación que necesitan una gran cantidad de información y que ocurre en áreas geográficas extensas. Es algo así como reclutar un ejército de voluntarios interesados en un tema en particular y enviarlos a que tomen datos en el campo, pero sin tener que pasar por todo ese proceso.

¿Cómo funciona?  El ciudadano hace aportes sin saberlo

Es simple y la base del éxito está en tener una muy buena plataforma informática, es decir, simple de usar y atractiva para el usuario. Mejor aún si el usuario obtiene algo a cambio, como puede ser información gratuita para su aprendizaje y un reconocimiento por sus aportes hechos a través de la plataforma. Pongamos un ejemplo simple: una persona está tomando mate en un parque y observa un pájaro caminando por el suelo buscando su alimento, saca su teléfono inteligente, activa la cámara de fotos y toma una fotografía. Esa simple acción puede tener dos finales, que la foto pase a ser un recuerdo que realmente pocas veces va a recordar (o lo más probable, que sea borrada por falta de memoria durante el próximo mes), o bien que esa fotografía sea cargada a una plataforma donde quedará guardada como un dato concreto. Obviamente la segunda opción es mucho más interesante, más aún si ese pájaro tiene un interés particular para nosotros que estamos tratando de captar información de esa especie.

¿Cómo hacemos para captar la atención del matero y haga su aporte a la ciencia?

Si tenemos un proyecto y el dato que acaba de captar el matero, que se encuentra plácidamente disfrutando del parque, es de nuestro interés, ¿cómo lo convencemos de que aporte ese dato a nuestro proyecto y a la vez nos aseguremos que ese dato sea útil? Para empezar tenemos que apelar a la «naturaleza naturalista» del matero, que de otra forma no se le habría ocurrido tomar esa foto, y a la curiosidad de su mente. A los que nos gusta la naturaleza sabemos que cuando vemos un animal o planta que no conocemos nos intriga conocer algo sobre dicho organismo, al menos su nombre, para después buscar en internet algún dato más. Pues bien, estas plataformas generan ambas cosas a la vez. Cuando cargamos una foto y completamos la información básica (leer un poquito más adelante cómo se logra esto), podemos pedir ayuda a la cibercomunidad de naturalistas, biólogos y afines, muchos de ellos fanáticos en determinados grupos de organismos, para que nos ayuden en la identificación de algún organismo, un pájaro en el parque en este caso. Una vez que identificamos el organismo en cuestión, la plataforma nos ofrece información básica de lo que hemos observado y vínculos a otras páginas con más información.

¿Cómo nos aseguramos la calidad del dato?

Ahora que ya tenemos la atención del matero no es tan complicado. En principio porque la fotografía digital ha evolucionado mucho y hoy en día todos los archivos de este tipo poseen muchísima información (los llamados “metadatos”).

Con tan solo tomar la foto ya tenemos la fecha, hora, y muchos datos más. Además, si nuestro teléfono o cámara de fotos posee GPS (Geo Posicionador Satelital), en los metadatos de la foto van a venir también las coordenadas geográficas de donde tomamos dicha fotografía, es decir el punto exacto en la Tierra donde se encontraba el pájaro buscando su alimento. Las plataformas informáticas sacan provecho de toda esta información y son capaces de extraer dichos datos, con lo cual no nos queda mucho más que conectarnos a esta plataforma (con una computadora, tablet o desde un teléfono inteligente), subir la foto e indicarle que extraiga la info de lugar y fecha. Con estos tres elementos (foto como evidencia, lugar y fecha), ya podemos registrar nuestra observación del pájaro y hacer un aporte a la ciencia. En el caso en que no tengamos GPS, la plataforma nos permite abrir un mapa e indicar con precisión dónde sacamos esa foto, con lo cual debemos sumar un paso más, pero que no resulta complicado.

Para terminar ¿cómo nos vinculamos?

Este ejemplo que contamos es la ciencia ciudadana, aportar datos que tengan validez científica a proyectos de investigación. Pero todavía nos falta la vinculación entre el observador y aportante del dato y el investigador interesado en la especie de pájaro. Aquí queda un pequeño trabajo que pueden hacer uno o ambos actores. El aportante del dato puede buscar proyectos en donde el datos de este pájaro sea necesario, o bien el investigador puede realizar una búsqueda periódicamente para identificar observaciones pertinentes para su proyecto. En el primer caso el aportante ofrecerá su observación al proyecto, mientras que en el segundo el investigador solicitará la utilización del dato para su proyecto. Aquí uso el término investigador en el contexto una persona interesada en responder una pregunta con fines científicos.

En una próxima nota mostraremos algunos proyectos en curso, algunos de la Asociación Biota y otros de ejemplo para tener cuenta.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *